Compositor: Emiliano Dionisi
Género: Obra musical biográfica / concierto escénico
La obra recorre la vida de Astor Piazzolla como un río que vuelve sobre sí mismo.
Desde el niño con bandoneón en Nueva York, el joven que escucha a Bach en secreto, el músico que rompe el tango por amor al tango, hasta el hombre cansado, incomprendido, que muere sin saber que ya era inmortal.
No hay relato hablado que explique: la biografía está en las melodías.
Cada tema es una estación, cada armonía una decisión, cada ruptura un gesto de soledad.
Aparecen sus influencias: el tango arrabalero, la música clásica, el jazz, la furia de la ciudad, el exilio interior.
Todo está ahí, sin subrayados.
Me emocionó profundamente.
Las lágrimas caían sin resistencia, como si la música tocara una memoria que no es solo mía, sino colectiva.
Tal vez la obra lo muestra más héroe de lo que fue en vida.
Pero también hay verdad en eso: su grandeza no fue reconocida en su tiempo.
Aquí, durante años, fue discutido, rechazado, cuestionado.
El aplauso llegó tarde.
Como casi siempre.
Pero esa injusticia también forma parte del retrato: el artista que paga el precio de adelantarse, el que rompe una forma y queda solo en el intento.
Conmovedora.